jueves, 31 de marzo de 2011

Manos solidarias II

Os invito a todos a que os unais a una iniciativa muy bonita de la mano de Elalelito, en su blog Manos Solidarias; creo que si todos uniésemos nuestras manos, seríamos capaces de dar la vuelta al mundo varias veces en un abrazo solidario, que haría este mundo infinitamente mejor.


El mar se hace gotita a gotita, no somos grandes políticos, pero la unión hace la fuerza y merece la pena luchar por dejar a nuestros hijos un legado infinitamente mejor.


Por lo pronto, en casa ya estamos en ello.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Manos solidarias

Con permiso de Elaelito, cojo prestadas estas manos, para intentar hacer una cadena solidaria que ojalá dé la vuelta al mundo, para que entre todos construyamos un mundo donde nuestros hijos se sientan seguros.

Mano solidaria contra el hambre y la pobreza del tercer mundo, con los que nada tienen para llevarse a la boca, ni siquiera agua…











Mano solidaria con Japón, con las familias de los fallecidos, más de once mil, y de los desaparecidos, más de dieciséis mil. Mano solidaria con los doscientos mil refugiados, victimas de la destrucción de unas 18.000 casas y que causó daños en cerca de 130.000 edificios, por el terremoto y el tsunami del día 11 de Marzo.






Mano solidaria con los países que están librando guerras internas contra dictadores, opresores del pueblo, que se enriquecen a costa de él. Mano solidaria con los que sufren sus consecuencias, muertos, heridos, odio, rencor, hambre, destrucción…








domingo, 27 de marzo de 2011

El Aelito




Con trece años, me regalaron mi primera cámara de fotos, una Werlisa club color con la que hice mis primeros pinitos en el mundo de la fotografía. Como se ve, estos pinitos fueron para podarlos casi desde la raíz. Del primer carrete se salvaron dos o tres fotos, y ésta, que fue la primera, es una de ellas. Durante años, éste fue mi estilo: justificar a la izquierda lo que quería captar, y el resto…paisaje. ¡No había manera! El que se pusiera en la esquina se arriesgaba a no salir en la foto, y así durante años.

Las imágenes subieron de categoría, pasaron al color; la werlisa cedió su puesto a una Ricoh KR-5 Super II y aquí se abrió un amplio abanico de posibilidades para regalar en una ocasión especial: filtros, trípodes, objetivos… Muchas de esas instantáneas recogen las mejores épocas de nuestra existencia y ése fue nuestro hobby durante años, aunque después, la cámara de vídeo y el pinnacle se convirtieron en el objetivo de nuestra memoria.


Ahora, el asunto está más compensado: los niños crecieron y sus “gracias” siguen siendo motivo de guasa, pero no para inmortalizarlas en vídeo, así que hemos vuelto a los orígenes, pero actualizados: la cámara, digital pero humilde: una SONY Ciber-shot 3.2, personalizada con una pegatina de Piglet, porque TODOS tenemos el mismo modelo y, cuando nos juntamos, es un despropósito de máquinas, todas iguales, sobre la mesa.

La ventaja ahora es que podemos hacer cientos y cientos de fotos, podemos desechar las malas y, con Photoshop podemos crear verdaderas obras de arte a partir de las imágenes capturadas, pero en cierta forma se ha perdido el encanto de lo manufacturado, de la obra del artista que juega con la luz y con los objetos. Es la cara y cruz del progreso tecnológico y siempre pensaré que cómo aquellas fotos no volveré a hacer ninguna igual.

Todo este discurso no es más que una excusa para invitaros a todos aquellos que paséis por aquí, a visitar el blog de una persona a la que aprecio un montón, amigo de toda la vida, que se encuentra entre toda la troupe que aparece arriba; a él le animo a que se busque y que se encuentre y le doy permiso para que se ría a carcajadas viendo como hemos “degenerado”.

Compañero de trastadas tras la tapia de San Miguel, de fiestas en la guardería, de nuestros primeros viajes de “mayores”. Malagueño de pro, buena gente, y encima, UN ARTISTA. No solo escribe de maravilla, prosa y verso (algún premio literario lo avala), además pinta de escándalo y para colmo, es un fotógrafo de alto nivel (le viene de casta). ¿Qué más puedo decir? Sólo que visitéis su blog, elaelitos.blogspot.com, y que os quedéis, os va a encantar.

Porque hay amigos que, aunque los veas de higos a brevas, siempre están ahí. Esto va dedicado a ti, Ángel, y a toda tu familia.

domingo, 27 de febrero de 2011

La vocación al amor


La vida matrimonial es como un viaje en un hermoso barco de vela. Planificamos este viaje con muchísima ilusión y deseos por cumplir. Es un viaje largo, que dura toda la vida y en el que deseamos vivir las más maravillosas vivencias. Para nada es un viaje aburrido. En él se darán muchos días de tormenta, en los que pensaremos que el barco va a irse a pique; también vendrán días de calma chicha, en las que el navío no avanzará ni un solo ápice. Conoceremos muchos puertos, de los cuales subiremos a bordo recuerdos fantásticos y otros que no lo serán tanto. Nuestra única meta será llegar, sanos y salvos, después de muchos años, a buen puerto.

Para que nuestro viaje sea inolvidable sólo necesitamos dos cosas: mantener la ilusión que tenemos cuando subimos a bordo por primera vez, y confiar plenamente en el capitán de la nave, que no es otro que Jesucristo, que evitará que ésta naufrague.

Con este símil compartíamos nosotros estos días, nuestro testimonio de vida conyugal, con ocho parejas que han decidido iniciar su proyecto de matrimonio y familia, en nuestra parroquia.

¿Qué podría decir de todos ellos? Que son realmente encantadores y que ha sido un placer conocerles. Han sido cinco noches en las que cada parte han compartido con la otra lo mejor que tenían. Ellos, su ilusión, esa ilusión que nosotros también tuvimos, y que aún conservamos, aunque el paso de los años le ha ido dando solera; y nosotros, nuestra experiencia, que no es mucha, pero es real y verdadera.

No ha sido nuestra intención mostrarles todo de color rosa, o de color negro. La vida va de una punta a la otra de la escala cromática. No existen fórmulas mágicas, ni vivimos en una telenovela. La vida, a pesar de todo y de todos, es más sencilla que todo eso. El único requisito para vivirla (o sobrevivirla, según las ocasiones) es el amor, que se traduce en otros términos: paciencia, sacrificio, esperanza, libertad, crecimiento, fuerza,…, ese amor es un don divino, y es tan crucial, que la Iglesia lo eleva a la categoría de Sacramento.

Y así lo vemos nosotros seis: Juan y Mª Ángeles, José Manuel y Ana, Jose y yo misma. Por eso hemos sobrevivido a muchas tempestades, hemos superado días de intensa calma chicha, y nuestro viaje sigue siendo tan apasionante e ilusionado como el día que zarpamos.

Por eso, a todos y cada uno de ellos, a Juanjo y Raquel, Carlos y Nerea, Daniel y Virginia, Manolo y Paqui, José y Mª Carmen, David y Lourdes, Juan Antonio y Ceci, Borja y María José no quiero desearles suerte, la suerte ya la tuvieron el día en que se conocieron; ni tampoco desearles que Dios les acompañe siempre, porque eso ya lo tienen; sí que me gustaría pedirles sólo una cosa, que lo tengan siempre presente para que este periplo que han decidido emprender juntos se convierta en el viaje más apasionante de sus vidas. A todos ellos, buen viaje.

martes, 8 de febrero de 2011

Diccionario malagueño

Hoy quiero compartir con todos vosotros un poquito de mi Málaga bella; a los que sois de aquí, seguro, segurito que os partís de la risa, como cuando os véis en la tele, y a los que no sois, espero que paséis un rato divertido leyendo este post y que os animéis para vivir la experiencia fonética in situ. Ahí va eso:
Diccionario malagueño:
> > Petao: Cuando algo está muy lleno o cuando algo falla
> > Piltra o sobre: cama
> > Chavea: niño pequeño
> > Irse la olla: Irse la cabeza
> > Perita: guay
> > Jiñao: Cobarde, cagao
> > Pila: Pechá de algo: una pila cocheh, una pila ente...
> > Chorraera: Tobogán
> > Piños: Dientes
> > Moña: Afeminado
> > Chorra: Suerte, potra
> > Pollón (estar como un): Estar zumbao, como un cencerro...
> > Castrojo: Cateto de pueblo
> > Terral (terrá): viento caliente procedente de Sevilla causa de una muerte lenta en verano para los malagueños y fulminante para los guiris ......('puto terráa')
> > Chusmón: De la familia del merdellón pero con connotaciones delictivas
> > Tenis: Zapatillas deportivas
> > Gorrilla: Individuo que dice que te vigila el coche si le das un euro y te lo raja si no se lo das.
> > Merdellón (del francés merd de gens): imposible de definir, hay que verlo. (Nota: la version femenina es imposible de no ver u oir)
> > Ehnortao: Empanao, alobao, apollardao, atontao, empaellao, agilipollao..
> > Engorilao: Entusiasmao con algo, encariñao u obcecao.
> > Sopa: dormío
> > Estar guahnío: Estar muy cansado
> > Nove: No veas, se usa para frases tanto afirmativas como negativas (para ser más malagueño, pronúnciese de la siguiente forma: ¡noooooooooooooooooveeeeeeeeeeeeeeee!, o bien, ¡ nuuuuuuuuuuveeeeeeeeeee!)
> > Rosetas: Palomitas
> > Biznaga: Ramillete de jazmines en forma de bola
> > Portañica: Bragueta
> > Muerde vieo, muerdeee er rooollo: Que curioso
> > Cenacho: Cesta de esparto con asas
> > Cenachero: vendedor ambulante de pescao
> > Cenachero (y 2): la estatua que nadie sabe dónde está
> > Calino: Mucha calor
> > Canina: Calavera
> > Caniho: Colega (vieeeeeo)
> > Nube, sombra, mitad, corto, semicorto, largo, semilargo, solo...: tipos de cafés atendiendo a la proporción de leche en el brebaje
> > Mitad doble: el combustible del universitario malagueño
> > Abe: ¿Sabes?, coletilla muy común (aaaaaaaabe, vieeeeo????)
> > Fosco: Caca
> > Hacer el gato: Dar gato por liebre, engañar, timar
> > Fiiite!!: Fijaté
> > Pitufo/Changüi mixto: Pitufo(un tipo de pan)/Changüi con jamón y queso
> > Pitufo (y 2): Policia local
> > Campero: Bocadillo con un tipo de pan y con tantos condimentos que es imposible acabarlo
> > Piña: Golpe
> > Un Paco: Persona peculiar
> > Piarda: No ir a clase, hacer pellas
> > Piardero: el que hace mas piardas que examenes
> > Rosco: Flotador
> > Guarrito: Taladrador, viene de la marca Warrington
> > Mandanga: Guasa
> > Changuay: Lío, guirigay, hacer un intercambio
> > Bocaná: Golpe de aire
> > Maharón: Chalao, majareta
> > Mocito Feliz: Personaje malagueño
> > Grillao: Loco
> > Chuminá: Tontería
> > Morcillona: Flácida y gorda
> > Tener más mala cara que los pollos del Pryca: No encontrarse bien
> > Aaaaaayyyyyyyyyyy que rrrriiiiiicas questán: Vendedor de de Calle Nueva
> > Enmayao: Tener mucha hambre
> > Chacina: Fiambre (para comer, jamón, salchichón...)
> > Moraga: Como las pelis de surferos de California pero con sangría en vez de cerveza y boquerones en vez de hamburguesas.
> > Gazpachuelo: Una sopita de pescao y mahonesa que viene mu bien cuando nieva en Cazabermea.
> > Niña: Hembra humana menor de 35 años
> > Alicuindoy/Aliquindoi: Atento. Viene de cuando los americanos hacían faenas en el puerto y enseñaban a los malagueños diciendo 'Look and do it', lo que los malagueños, de aquella manera, pronunciaban 'aliquindoi'.
> > La frase completa es 'estar alinquidoi!', vamos, que te estés a lo que tienes que estar!!!
> > Hacer la pirula: Saltarse un semaforo, circular marcha atras por una calle en direccion contraria pa que no se note, girar en una rotonda donde no se debe...
> > Calimocho: Néctar de los dioses (en Sevilla y Cordoba no lo conocen!!!!)
> > Jocántaro: El monstruoso hombre centollo de la Carihuela
> > Chícharo: Guisante
> > Copo: El producto de pescar con red, usease, los pescaos que has pillao en el dia
> > Copo (y 2): Zona de festividades nocturnas sita en la Torre (Torre del Mar)
> > Jábega: Barca de pesca con ojos
> > Palo: Un barrio mu leho der sentro
> > Sentro: Donde se busca el aguinaldo de los 40 principales toas las navidades
> > Curiana: Cucaracha genérica
> > Volantona: Cucaracha con alas (y la jodia las usa)
> > Chiringuito: Quiosco (en mi opinión, debe estar en la playa para considerarse como tal)
> > Prevelicao: entusiasmao
> > Trápala: individuo que hace negocios no con muy buenas intenciones, tendente al timo y/o a hacer las cosas de cualquier manera
> > Tarajano: alto y delgado
> > Darse un zarpajazo: caerse, estar a pique de esnoclarse
> > Va follao: corre mucho con er coche
Y ESAS EXPRESIONES QUE NOS HACEN DIFERENTES:
El malagueño no llama por teléfono..da toques
El malagueño no se cae ............da un mahazo
El malagueño no es un triunfador...éh un artista
El malagueño no se enamora....se enchocha
El malagueño no tiene influencias.....esta enchufao
El malagueño no concierta citas con los amigos....queda con los colegas
El malagueño no corre.......se embala
El malagueño no transporta..........da viajes
El malagueño no va....se llega
El malagueño no va a la tienda de ultramarinos...... va a cá Maria
El malagueño no duerme siesta...echa una cabezaita
El malagueño no come mucho...se jarta comeé
El malagueño no trabaja...curra
El malagueño no se impresiona...se quea flipao
El malagueño no orina... echa una meailla
El malagueño no sufre diarrea...se va por la patas abajo
El malagueño no duerme...se quea frito
El malagueño no rie...se da una pecha de reí
El malagueño no pide que lo lleven... pide que lo acerquen
El malagueño no es tranquilo...está empanao
El malagueño no es vago...es lacio
El malagueño no hace algo mal...la caga
El malagueño no intenta ligar...intenta comerse algo
El malagueño no es guay...es perita
El malagueño no es un buen tipo...es wena hente
El malagueño no toma café...toma un mitad o un sombra,corto,largo,mitad doble,manchao,nube
El malagueño no está cansado...esta reventao
El malagueño no se enfada...se mosquea
El malagueño no come porras....come churros o tejeringos
El malagueño no ve los pasos....ve los tronos
El malagueño no dice esqueleto....dice canina
Al malagueño no le sale algo mal...es que le están mentando
El malagueño no corre con el coche... va 'follao'
El malagueño no habla mal.......habla diferente y en su propio dialecto
El malagueño no es cualquier cosa....................ES UN SER ÚNICO Y EXTRAORDINARIO
Con todo mi cariño, para todos los malagueños y los que no.

jueves, 3 de febrero de 2011

Mi pequeño clon


Este era mi plan para el 3 de Febrero de 1999: Levantarme a las 8:30 de la mañana, despertar a mi niño, desayunar y bajarlo a la guardería. Después, subir y recoger la casa, además de preparar unas lentejas para él; recogerlo de la guardería a las 13:30 e irnos a casa de los abuelos, ya que mi suegro había ido a recoger espárragos para que yo pudiera comerme un buen plato de aliño, pero… el plan cambió en cuestión de minutos. Me quedé en la primera parte, o sea, levantarme, cuando de pronto… ¡ups! ¡una contracción! ¡y a los diez minutos otra! ¡y otra! Vaya, ¡pero si todavía faltan seis días! ¡No puede ser!

¡¿Cómo que no?! ¡Claro que pudo ser! Y es que mi pequeño clon era y sigue siendo así de impaciente. Tantas ganas de venir al mundo, como las mías de ver su carita, después de un embarazo bastante mocoso y más cansado que el primero. El papá no daba crédito a sus oídos cuando lo llamé por teléfono, salió zumbando de la oficina y cuando llegó a casa sólo se le ocurrió preguntarme: “¿Estás segura?” ¡Hombre, claro que lo estaba, y tanto! Así que pusimos pies en polvorosa, rumbo al hospital, con parada necesaria en casa de los abuelos y con “bastante” equipaje en el coche: mi bolsa con lo necesario, otra para mi hijo mayor mientras se quedaba con los abuelos y… ¡la olla con las lentejas a medio hacer para que las terminara mi suegra!

Y a partir de ahí todo fue correr, tanto, tanto, que a las 13:10 del 3 de Febrero de 1999 nacía mi segundo hijo. El parto fue rápido e intenso, con un pequeño contratiempo al final que fue solventado con rapidez por parte del equipo médico y mi pequeño nació sano, fuerte y ¡con muchísima capacidad pulmonar!

Lo primero que recuerdo de él no es su cara, sino su llanto; llanto que es, aún hoy, identificable desde por lo menos cien metros a la redonda; lo segundo que recuerdo es su carita enfadada y arrugada, ¡y aquella mata de pelo negro azabache! En la memoria aún la cabecita pelona de su hermano, me llamó muchísimo la atención, tanto que cuando vino mi marido lo único que pude decirle fue: “¿Has visto al niño? ¡Qué feo es!”

Pobrecito mi niño, con lo guapo y la cara de machote que tiene, con unos ojazos que quitan el sentido, pero el pobre pasó mucho para nacer ya que traía dos circulares al cuello. Mi padre se enfadó con el comentario, ¡mira que decir que el niño era feo!

El tiempo fue dándole la razón, y como todos los bebés, fue cambiando para mejor, cada día estaba más gordo y espabilado. Fue un bebé bueno, comilón pero llorón un rato largo. Risueño y alegre casi las veinticuatro horas del día, pero cuando se le soltaba la vena, se le veía hasta la campanilla. Quitarle los pañales fue todo un reto, si no que le pregunten a mis vecinas, pero lo peor, lo peor, fue quitarle el chupete, el “pete” como él decía; aquello nos costó un fin de semana de insomnio con el grito lastimero de “¡¡¡quiero mi peteeeee!!!”

Nació el año que se estrenó la película “Tarzán” de Disney y recuerdo que llevamos a mi hijo mayor, que tenía tres añitos, a verla, dejando al peque al cuidado de mi madre. Cuando apareció la escena de Tarzán bebé, mi marido y yo nos miramos con el mismo pensamiento, era clavadito a nuestro bebé, por eso en su primer cumple la tarta iba decorada con la visión disney del personaje de Edgar Rice Burroughs.

Desde chiquito ha dado muestras de su carácter impulsivo y apasionado, pero con un fondo honesto y justo que muchas veces me hace recordar al santo que le prestó el nombre. Es muy generoso (nos recuerda mucho a mi padre), siempre quiere invitarnos y le irrita mucho la injusticia, tanto que a veces me pregunta cosas que no sé como explicárselas.

Es alegre y extrovertido, con un puntito de timidez. Nunca lo he visto más feliz que el día de su Primera Comunión. Estuvo radiante desde que se levantó hasta que se acostó, con un color sonrosado y una cara de felicidad como nunca había tenido.

Yo soy la única que le encuentro parecido físico con su hermano (ese es el don de las mamis), para los demás son muy diferentes. Por eso, solemos decir en broma que nuestros hijos no vinieron por el cauce normal sino que nos arrancaron un pelo a cada uno y clonaron uno parecido a mi marido y otro a mí, de hecho tengo un amigo que cuando nos vemos no para de reírse mirándonos, preguntándome que por qué no le puse al niño Lupito por nombre. Le riño cuando se porta mal, pero en mi interior no dejo de sorprenderme porque veo mi reflejo en él cuando tenía la misma edad. De ahí viene lo del clon.

Mi niño hoy cumple doce años, ya le queda muy poco para ser un adolescente en toda regla; el año que viene comienza la Secundaria, a ver qué tal lo llevamos, él y yo, porque es un poco cabezón cuando se le atascan los deberes. Es zalamero, cariñoso y detallista, va a ser un conquistador nato, lo intuyo. Adora a su hermano, con el que discute todo el día pero sin el que no puede vivir. Magnífico estudiante, al que sólo le hace falta un pelín de paciencia y constancia. Tiene un fondo de un valor incalculable, para lo que se cuece hoy en día, es, como dice un amigo mío, oro puro.

Como todas las mamás, espero verlo hacerse un hombre de bien, los pasos van yendo por buen camino y, como dije de su hermano, no me lo ha puesto difícil.

Por eso hoy quiero felicitarle desde aquí y desearle un día inolvidable, ¡felicidades con todo mi amor, mi Pablete!

miércoles, 26 de enero de 2011

Los zapatos del alma

Con motivo de mi primer cumpleblog, mi amiga Alicia me regaló esta bonita felicitación, amén de un hermoso comentario que me llegó al alma. Lo que ella no podía imaginar es el maravilloso montón de recuerdos que me vinieron a la mente al ver este lindo dibujo de Sarah Kay.

Tengo guardado como oro en paño, un álbum de cromos adhesivos con dibujos de Sarah Kay que tiene la friolera de ¡veintinueve años! Se dice pronto. Es como una preciada alhaja que me gustaría dejar algún día a una nieta, ya que yo sólo tengo hijos varones.

Realmente no podría cuantificar su valía, en absoluto es material, es más bien espiritual; es, como dice en la contraportada, un “mundo intacto”, el mundo intacto de Sarah Kay. Sus dibujos han dado la vuelta al mundo, desde su Australia natal desde hace décadas y por lo menos a mí, cuando los miro con minuciosidad me siguen transportando a un mundo mágico y apacible, de paisajes bucólicos, llenos de dulzura, de inocencia infantil, de golosinas, de gatitos y perritos que dan ganas de estrechar entre los brazos, y sobre todo, de hermosos sentimientos como la amistad, el cariño al hogar y a las cosas sencillas.

Contaba yo con quince años de edad (¡quién los tuviera de nuevo!) cuando conseguí completar este álbum. Cursaba 2º de BUP y lo mismo cambiaba los cromos repetidos que leía novelas de Bianca o Jazmín. Otra actividad, compartida con el resto de mis compañeras, era jugar y hacer trastadas y bromas al resto. Cierta tarde, en el cambio de clase, mientras se iba un profesor y llegaba el siguiente se nos ocurrió algo “genial”: quitarles un zapato a las demás y arrojarlo por los ventanales al patio central. Mi instituto era y es una antigua casa-palacio del siglo XVIII y mi aula estaba en la segunda planta. Durante un rato, estuvimos bastante entretenidas y muertas de risa, hasta que el Jefe de Estudios, a la par profesor de Sociales paró la broma, haciendo requisar el último par de zapatos al conserje. Casualidades de la vida, el par era mío y para más inri, nos tocaba dar clase con él. Así que heme yo aquí, sentada en mi mesa, descalza de los dos pies y encomendándome a todos los santos para poder regresar a mi casa calzada como era debido. Antonio González, que así se llamaba el profe, entró en la clase con cara de pocos amigos y no mencionó nada al respecto. Nosotras, calladas como mudas. Al cuarto de hora más o menos, Antonio dijo: “Espero que los zapatos que hay en conserjería no sean de esta clase” ¡Madre mía! Ahí se me cayó el cielo encima y empecé a llorar como una descosida. Al pobre hombre le dio pena y no le quedó más remedio que devolverme los zapatos, seguramente pensando que la llantina que me entró era el mejor castigo que podía recibir.

Unos meses más tarde, ya en primavera, estábamos dando clase con él de nuevo. El calorcillo primaveral y el tema de aquel día, que tenía que ser un poquito tedioso hicieron que me entrara esa morriña tan peculiar que hizo escapar un sonoro bostezo que no pude resistir. Todas giraron la cabeza hacia mí, incluido el profesor, que dijo con sorna: “¡Ay, Guadalupe, Guadalupe, que un día vas a perder los zapatos del alma!” Yo me puse roja como la grana y le resto de mis compañeras y el profe, muertos de la risa. ¡Qué tiempos! ¡Mira que era guasona! Como esta batallita, muchísimas otras y hoy, este lindo dibujo que Alicia me regaló me hizo recordarla.

Otro día contaré otra.