domingo, 1 de mayo de 2011

El mismo sentimiento

¿Qué es lo que mueve al mundo? Unos responderían que el dinero, otros que el poder, otros, entre los que me hallo, diríamos que el amor, sin dudarlo. ¿Qué es lo que motiva a una mujer a ser madre? Hace años leí que era la alegría de vivir y, aunque parezca una contradicción, es cierto. Aún cuando sabemos y experimentamos que la vida tiene mucho de sacrificio, de dolor, de renuncia, merece la pena vivirla, al cien por cien. Es un don, del que somos partícipes y cocreadores, por eso debemos preservarla desde sus inicios hasta su fin.



De todos los amores quizá, el más desprendido sea el amor maternal, sin menospreciar al paternal. Mi marido suele decir que yo fui madre antes que él fue padre, y tiene su puntito de razón; la sensación de sentir en tu interior a otro ser, que será en su día alguien completamente independiente aunque lleve parte de ti es única e indescriptible, tanto como la de ver su carita por primera vez.


Veintinueve años separan estas dos fotografías, testigos de tres generaciones: madre-hija-nieto, o lo que es lo mismo, abuela-madre-hijo, y sin embargo, en las dos se puede palpar el mismo sentimiento.


Me vienen a la cabeza esos tatuajes que solían decorar los bíceps masculinos como homenaje a sus progenitoras, que aunque no sean al gusto de todos, son un homenaje en toda regla a las artífices de su existencia.


El amor de madre no tiene valor económico, está por encima de todo eso. Su auténtico valor se halla en la entrega, en el sacrificio, en la renuncia. Es universal, y como el mismo Universo, se expande más allá de los límites y no se agota nunca. No se acaba en este mundo, sino que perdura en el otro. Por eso, ¿qué tiene de malo celebrar un Día como hoy? Habría que celebrarlo los trescientos sesenta y cuatro días restantes del año. El ser partícipes de este don de una manera u otra, como madre, como hijo, como abuela es motivo de fiesta continua. No tienen valor los fines comerciales porque ¿quién le pone precio a la carita de nuestros hijos a la salida del cole con una manualidad hecha por ellos mismos para nosotras? ¿O a ese beso con arrechucho de un adolescente que ya te gana en altura?

Hoy, 1 de Mayo de 2011, Día de la Madre propongo una cosa: que el resto del año sigamos celebrando este día como reconocimiento a todas las madres del mundo, biológicas o no, que sin dudar un instante, entregarían su vida por sus hijos y que derrochan un amor incombustible e inacabable.

5 comentarios:

Las Hadas del Bosque Lector dijo...

Bonitas palabras! Yo también soy madre y también entregaría mi vida por ellos. Un beso grande de Irina.

♥Alicia dijo...

Mi querida Lupe muy tierno el post. ¡Feliz día de la Madre!, en Argentina lo celebramos el 3º domingo de octubre.
Feliz día para todas las mamitas terrenales y feliz día para nuestra mamita del Cielo, la Santísima vírgen María.
Me dio mucha ternura saber que tu Pablete fue monaguillo en la misa de Pascua. Me imagino los baberos de los papis, jiji.
Te quiero mucho Amiga y
Feliz Semana.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Hola, te encontré en un blog cuya administradora quiero muchísimo, para mi es una gran amiga.
Bien, es que me he puesto contenta al leerte, me ha gustado como has hecho el post del Día de la Madre, yo me hago madre espiritual de todos mis seguidores ya que no lo puedo ser de otra forma.
Me haría feliz que estuvieses a mi lado.
Gracias
Sor.Cecilia

Savia dijo...

Saludos, muy bonito.

♥Alicia dijo...

Mi querida Amiga paso por tu rinconcito para saludarte y desear para tí y familia una Feliz Semana.
Besitos. Muchos.