domingo, 27 de marzo de 2011

El Aelito




Con trece años, me regalaron mi primera cámara de fotos, una Werlisa club color con la que hice mis primeros pinitos en el mundo de la fotografía. Como se ve, estos pinitos fueron para podarlos casi desde la raíz. Del primer carrete se salvaron dos o tres fotos, y ésta, que fue la primera, es una de ellas. Durante años, éste fue mi estilo: justificar a la izquierda lo que quería captar, y el resto…paisaje. ¡No había manera! El que se pusiera en la esquina se arriesgaba a no salir en la foto, y así durante años.

Las imágenes subieron de categoría, pasaron al color; la werlisa cedió su puesto a una Ricoh KR-5 Super II y aquí se abrió un amplio abanico de posibilidades para regalar en una ocasión especial: filtros, trípodes, objetivos… Muchas de esas instantáneas recogen las mejores épocas de nuestra existencia y ése fue nuestro hobby durante años, aunque después, la cámara de vídeo y el pinnacle se convirtieron en el objetivo de nuestra memoria.


Ahora, el asunto está más compensado: los niños crecieron y sus “gracias” siguen siendo motivo de guasa, pero no para inmortalizarlas en vídeo, así que hemos vuelto a los orígenes, pero actualizados: la cámara, digital pero humilde: una SONY Ciber-shot 3.2, personalizada con una pegatina de Piglet, porque TODOS tenemos el mismo modelo y, cuando nos juntamos, es un despropósito de máquinas, todas iguales, sobre la mesa.

La ventaja ahora es que podemos hacer cientos y cientos de fotos, podemos desechar las malas y, con Photoshop podemos crear verdaderas obras de arte a partir de las imágenes capturadas, pero en cierta forma se ha perdido el encanto de lo manufacturado, de la obra del artista que juega con la luz y con los objetos. Es la cara y cruz del progreso tecnológico y siempre pensaré que cómo aquellas fotos no volveré a hacer ninguna igual.

Todo este discurso no es más que una excusa para invitaros a todos aquellos que paséis por aquí, a visitar el blog de una persona a la que aprecio un montón, amigo de toda la vida, que se encuentra entre toda la troupe que aparece arriba; a él le animo a que se busque y que se encuentre y le doy permiso para que se ría a carcajadas viendo como hemos “degenerado”.

Compañero de trastadas tras la tapia de San Miguel, de fiestas en la guardería, de nuestros primeros viajes de “mayores”. Malagueño de pro, buena gente, y encima, UN ARTISTA. No solo escribe de maravilla, prosa y verso (algún premio literario lo avala), además pinta de escándalo y para colmo, es un fotógrafo de alto nivel (le viene de casta). ¿Qué más puedo decir? Sólo que visitéis su blog, elaelitos.blogspot.com, y que os quedéis, os va a encantar.

Porque hay amigos que, aunque los veas de higos a brevas, siempre están ahí. Esto va dedicado a ti, Ángel, y a toda tu familia.

3 comentarios:

♥Alicia dijo...

Mi querida Amiga, qué lindos recuerdos me trajo ver esa foto en blanco y negro. Desde adolescentes teníamos como hobby la fotografía mi hermana y yo. Ella terminó graduandose en la Faculadad de Artes como fotógrafa artística. Yo sigo como aficcionada.
Un buen homenaje a tu amigo. Pasaré por su blog.
Besitos. Muchos. y Feliz Semana.

Savia dijo...

Un saludo, gracias por pasar por mi blog.

ElAelito dijo...

¡Claro que me reconozco! Un poco más y soy víctima de tu justificación a la izquierda. Muchas gracias, no me merezco tanto, ya sabes, "Aprendiz de tó, maestro de ná". Un beso muy fuerte.