sábado, 18 de junio de 2011

Mi casa es la mejor,...al menos para mí

No sé cuando nació la costumbre de enseñar las casas de las novias (ojo con la expresión, “de las novias”, como si el pobre novio no tuviera que ver nada con el asunto).


El caso es que durante años, las parejas próximas a casarse enseñaban su nuevo hogar los días previos al enlace. Con el tiempo, la costumbre parece haberse relajado, al menos en la capital. Tal vez los estilos actuales de vida han influido en ello: las parejas se van a vivir juntos sin pasar por la vicaría o el juzgado, los jóvenes se independizan del hogar paterno antes de formar el suyo propio; otras veces, el importante desembolso económico que supone montar una casa les hace empezar sólo con lo imprescindible, léase, cocina y dormitorio.

Yo pertenezco a esa generación que enseñaba su casa, y visto ya desde la perspectiva que dan los años pasados, es una de las cosas, que si el tiempo retrocediera, no volvería a hacer. Me explico:


Cuando alguien enseña su casa hay dos sentimientos encontrados: por un lado, el deseo de compartir con los seres más cercanos la alegría que se siente al iniciar este nuevo proyecto de vida, pero, por otro lado, también se manifiesta ese sentimiento maquiavélico de “restregar” tu dicha, especialmente a vecinas cotillas y familia política, y ojito con no olvidarte de avisar a ésta última, pues seguramente te lo estará recordando cada vez que coincidáis en un evento familiar común. Es algo así como tener un interesante diálogo a tres bandas con el angelito y el diablillo que se sientan en tus hombros.


Toda esta perorata viene a colación de un programa nuevo que se estrenó hace unos días en televisión. Es un concurso en el que cuatro participantes se enseñan sus respectivas casas entre sí y al resto de los televidentes; luego se votan entre ellos y el que sume más puntos recibe un premio económico.


Como el tema de la decoración es uno de mis favoritos y llevaban anunciando el concurso varios días, me picó la curiosidad y me puse a verlo la otra noche.


El resultado, por desgracia, más de lo que se estila en televisión en los últimos tiempos. A veces pienso que el ente televisivo tiene escondido un genio científico que ha descubierto el gen cotilla en nuestro adn y lo está explotando como la gallina de los huevos de oro, no al científico, sino al gen.


Visionado, sentada en el sofá, es para reír o llorar, según como le coja al cuerpo. A nadie le importa, ni siquiera a los propios concursantes el cariño con el que cada uno de ellos arregla y enseña su casa, simplemente porque es su casa. La idea es ganar, aunque sea poniendo de vuelta y media al “contrincante”, por la sencilla razón de que no tiene tu mismo estilo.


Por su puesto, la cordialidad, el agasajo, el que el otro te quiera hacer sentirte a gusto no suma puntos. La dinámica es la siguiente:


El dueño de la casa de turno recibe a los otros tres participantes, les da la bienvenida y los deja solos para que curioseen su casa. Después los invita a un aperitivo y cada uno otorga su puntuación y su opinión en sobre cerrado. Así en las cuatro casas. Al final del programa, cada uno por separado abre los sobres para ver las votaciones y, el que gana, además un talón con el premio. Resumiendo: por ¿mil euros?, invitas a tu casa a tres desconocidos (y medio país), dejas que la fisgoneen, los invitas a comer y después tienes que esperar a ver el programa para ver cómo te critican. Interesante, ¿verdad? ¿Quién se apunta? Yo no, por supuesto.


Mi casa no es la mejor, yo lo sé. Con los años, le voy haciendo cositas con el único fin de que todos estemos más a gusto en ella. Cuando alguien viene de visita, quiero que se sienta como uno más de la familia y no debemos de hacerlo muy mal de todo, porque mi casa es bastante concurrida. Mi casa no es simplemente una casa, es mucho más, MI CASA ES UN HOGAR.

2 comentarios:

Savia dijo...

Una casa se convierte en la mejor casa sobre todo cuando tú casa es un hogar.

garlutti dijo...

La CASA ..es el refugio donde uno con todo lo que hace y pone se encuentra a gusto y feliz , ademas de darle a tu familia un espacio donde convivir , amar y compartir ...besos MARIMI